sábado, 19 de enero de 2013

Óscar Yanes: el reportero del inmediato pasado venezolano






Paola Marchena

Baja estatura, gran bigote gris que combina con un borsalino, grandes ojos cafés, está casi llegando a las nueve décadas de existencia, pero él se siente “como de 40”. Dos frases características de este personaje están incluidas en la memoria del venezolano. ¿Quién no ha ganado un argumento diciendo “¡chúpate esa mandarina!”?, o cuando descubrimos algo interesante decimos “así son las cosas”. Estamos hablando nada menos que del periodista Óscar Yanes, “el reportero del inmediato pasado venezolano”, como a él le gusta presentarse.

Capítulo I: “¿Cuánto se paga aquí por leer?”
Yanes nació el 25 de abril de 1927 en Caracas y desde pequeño se mostró fanático de los libros, tanto que las vacaciones de la escuela transcurrían en la Biblioteca Nacional, leyendo a Julio Verne, Víctor Hugo, Alejandro Dumas, Arthur Conan Doyle, entre otros ilustres escritores. Tener una infancia con bajos recursos lo llevó a probar diferentes formas de distracción.

Cuenta que su primer contacto con la Biblioteca se dio en 1937, cuando iba encaminado a la panadería Altagracia, donde su padre era repostero (y donde solía contar el pan por real y medio), y pasó por donde está la actual Asamblea Nacional. Vio a un grupo de personas leyendo por la ventana, se acercó al vigilante y le preguntó: “¿cuánto se paga aquí por leer?”. La respuesta: “aquí no se paga nada. Esto es del gobierno, te prestan los libros y el periódico”.

Al entrar se encontró con un señor que le preguntó qué hacía ahí a lo que Yanes contestó: “quiero saber si de verdad aquí se puede leer gratis, porque no tengo para pagar los libros ni los periódicos”. El señor le afirmó que, efectivamente, podía leer todo lo quisiera sin pagar ni un céntimo. De 8:30 de la mañana hasta las 5 de la tarde. Y desde ese momento iba todos los días a leer. Se llevaba un termo de café y un sándwich. Descubrió que ese señor era el director de la Biblioteca Nacional, Enrique Planchart.

Acercándose al periodismo
Un aviso de El Universal frustró su interés de ser psiquiatra, fue una coincidencia del destino. Ingresó en la Universidad Libre “Augusteo”, la primera escuela de periodismo de Venezuela. A los catorce años comenzó como reportero en el diario Últimas Noticias en donde se encargaba de titular las noticias de la Segunda Guerra Mundial. Y como cualquier universitario, hacía malabares entre el trabajo y los estudios, en su caso, cursó en la primera promoción de Comunicación Social de la Universidad Central de Venezuela.

Su primer Premio Nacional de Periodistas lo recibió en 1964 por un trabajo titulado “Edoardo León Ponte, Precursor del Periodismo Moderno en Venezuela”. Al año siguiente repite el galardón gracias a su antigüedad y pericia en el periodismo.

En los sesenta, la década del flower power y de la televisión en Venezuela, a Armandito se le presenta la oportunidad de viajar al exterior como corresponsal en Estados Unidos y en la BBC de Londres. Precisamente durante esa década estaba sucediendo la Guerra de Vietnam, en la que se convirtió en corresponsal de guerra. Sobre el conflicto realizó seis reportajes: “La guerra en el mar”, “La guerra en el aire”, “La guerra en la selva”, “El Vietcong”, “La religión” y “La mujer vietnamita”.

Néstor Rodríguez Lamelas fue su compañero y colega durante el conflicto armado y en la misión en Haití, en la grabación de los reportajes sobre el Vudú y otras creencias religiosas. Yánes y Rodríguez Lamelas son considerados como los pioneros del nuevo periodismo televisivo en Venezuela, según Rodríguez Lamelas, ellos convirtieron el periodismo en espectáculo, transmitiendo las imágenes de la guerra por televisión.

Cosas de Yanes
El punto final más famoso de Venezuela surgió gracias a su entonces esposa, la fallecida actriz Agustina Martín. Fascinada por sus cuentos, le sugirió que los convirtiera en micros radiales, a lo que surgió la pregunta de las 30mil lochas: ¿cómo lo llamamos? A Óscar se le ocurrió “Cosas de Yanes”, pero Agustina lo frenó diciéndole que “era un nombre muy pretencioso… Ni que fueras Thomas Alba Edison”, y sugirió una frase genérica utilizada por todos los venezolanos: “Así son las cosas”.

¿Y de dónde salió “¡chúpate esa mandarina!”? Él mismo reconoce que ese refrán le costó varias bofetadas cuando era pequeño, porque en aquella época, en la parroquia de San Juan (lugar de nacimiento), tal frase era considerada una grosería. Asocia la frase con otra que se utilizaba en esa época cuando pasaba una mujer atractiva. Se decía que era “más sabrosa que una mandarina”. De allí que la frase más conocida se considerara vulgar. Y si preguntan cuál es su refrán favorito, es “o se come gallina o se muere arponeado”. “Un dicho llanero que significa que tienes que cumplir las metas que te traces a como dé lugar”.

Quizás su fascinación por la historia surgió cuando tan solo era un niño. Su madre murió cuando él estaba muy pequeño, por lo que nunca la conoció personalmente. Solo mediante fotos que su abuela le mostraba. La que más le marcó fue una que mostraba a su mamá como una niña, por eso él la llamaba “Mamá chiquita”.  Para Óscar, su  madre se convirtió en una leyenda, gracias a las historias que le contaba su abuela.

Se considera “sumamente supersticioso”, siempre lleva consigo un amuleto que es un colmillo de un tigre de bengala. Se lo regaló un amigo que era director de un zoológico. También lleva la cruz de la vida de la religión musulmana, que le regalaron en Egipto. Pero también considera que la fe es uno de los objetos que más atesora, “es todo lo bueno que existe”.

Inmediato pasado
Óscar Yanes es una referencia obligatoria en la historia de Venezuela. A su parecer, esos “cuentos” son historias de ayer contadas desde una visión diferente. Pensó en contar la historia desde el periodismo, porque “¡imagínate tú qué interesante sería si el periodismo de hoy hubiese existido aquel 19 de abril de 1810 en el país! ¡Cuántas cosas hubiéramos averiguado!”.

De allí surgió Así son las cosas y otros proyectos de Óscar con el objetivo de sustituir la figura del abuelo “cuenta-cuentos” que despertó interés en miles de jóvenes acerca de la historia contemporánea venezolana. De hecho, se considera que es el escritor más leído en Venezuela.

“Tigre no come tigre”
Incursionó en la política como Presidente de la Comisión de Medios de la Cámara de Diputados y más adelante como diputado de los estados Nueva Esparta y Carabobo. Dice que su mayor imprudencia fue creer en la política venezolana. “Me veían como una suerte de salvaje de la aristocracia copeyana, aunque creo que logré imprimirle algo de simpatía popular”.

Realizó el programa de entrevistas “La silla caliente”, en plena campaña electoral de 1998 en la que sentó a Hugo Chávez, en la que tuvieron una fogosa discusión, de la que surgió el famoso fragmento de “Tigre no come tigre”.


Una última confesión
Óscar Yanes ha vivido los hechos más importantes del siglo XX. Lo ha visto todo, los ha entrevistado a todos, ha hecho de todo. Sin embargo, para un periodista nunca es suficiente, siempre se está en la búsqueda de más y más conocimientos.

Si tuviese que elegir un momento de la historia que le hubiese gustado presenciar, nombra la escena bíblica que se produce durante la entrevista entre Poncio Pilatos y Jesucristo: “Creo que es lo más espectacular de la historia universal. Cuando Pilatos le pregunta: ‘¿qué es la verdad?’, y Jesús guarda silencio”. De haber estado allí hubiese preguntado: “Maestro, por favor, diga qué es la verdad”.

Así son las cosas.

El Lago de Valencia inunda Venezuela con sus problemas


El presidente de la Asociación Venezolana de Ingeniería Sanitaria y Ambiental, Rafael Dautant, aseguró que “es un problema que puede ser de salud pública, de tipo económico, ambiental y social que ha generado un estrés en el organismo y en toda la sociedad”.

María Fernanda Bastidas, Paola Marchena y Odalys Rodríguez

Foto: Reportero 24
El creciente conflicto del Lago de Valencia se ha convertido en uno de los problemas ambientales más grandes en la historia del país. No solo se desborda, sino que la contaminación está causando enfermedades en toda la región central. Es una bomba de tiempo que el Gobierno nacional parece ignorar.

Antecedentes
El Lago de Valencia, el segundo más importante del país –después del Lago de Maracaibo-, es la única cuenca endorreica de Venezuela, es decir que no desemboca al mar por lo que su mecanismo de drenaje es solo por evaporación e infiltración. Posee una longitud máxima de 30 km, una anchura que alcanza los 20 km y una profundidad máxima de 39 metros. Se sitúa entre los estados Aragua y Carabobo, siendo el primero el que comprende la porción oriental de la depresión que rodea al lago, conocida como los “valles de Aragua”; y el segundo, la porción centro occidental.

En el pasado, la disminución de sus aguas se debía a múltiples causas como la evaporación excesiva por altas temperaturas locales, la desforestación y la piratería fluvial (cuando sale un torrente de un río madre que, de alguna manera, llega a otro al cual le aumenta su caudal), que desvía el cauce del río Tuy hacia el mar Caribe.

El Lago de Valencia, antes de sufrir todos los embates naturales y artificiales, vertía el exceso de sus aguas en las épocas lluviosas a la cuenca del Río Orinoco a través de un río emisario llamado Paito, afluente del río Pao, que a su vez es afluente del río Orinoco.

Actualmente, el problema del aumento del nivel del lago se está agravando, debido al trasvase de las aguas de la cuenca del Orinoco que se dirigen hacia el Lago de Valencia, debido a que no se han hecho los canales de drenaje para las aguas sobrantes con el fin de sacarlas de la cuenca, antes de que lleguen a un nivel inferior al de la salida de la cuenca por gravedad.

El proceso de industrialización ha ocasionado que las aguas servidas de las ciudades de Maracay y Valencia sean vertidas directamente al lago sin ningún tipo de tratamiento previo, es por ello que sus niveles de contaminación han crecido. Todo esto origina el incremento de su profundidad promedio, alcanzando los 413 metros sobre el nivel del mar, cinco metros por encima de lo normal.

Numerosas propuestas y proyectos se han llevado a cabo desde el año 1999 con el objetivo de lograr un saneamiento total detener el aumento de las aguas. 207.112.627 bolívares fueron destinados en el 2012 para atender la problemática, sin contar con lo asignado en años pasados.

Sin embargo, aún continúan las graves consecuencias de lo que sería “el problema ambiental más grande del mundo”, de acuerdo con especialistas en la materia, que afectaría directamente a más de tres millones de personas, además de las consecuencias indirectas que puede traer para los habitantes de La Gran Caracas.

Foto: Informe 21

El problema
Hidrocentro, el Ministerio del Poder Popular para el Ambiente y la Comisión Permanente de Ambiente de la Asamblea Nacional,  han presentado una serie de medidas estructurales con el fin de detener el crecimiento desmesurado del lago, entre las que destacan la construcción de diques y muros de contención. A pesar de ello, no se han obtenido los resultados esperados, puesto que no son medidas que atacan el problema de fondo, sino que solo apaciguan los efectos del problema.

En octubre del 2012, comenzaron los traslados de material para la construcción de diques en los sectores de La Punta y Paraparal, con lo cual se busca proteger la infraestructura de esas comunidades del estado Aragua que se han visto afectadas. La autoridad única del Lago de Valencia, Luiguina Cercio, en conjunto con el presidente de la Constructora Regional de Aragua (Corasa), explicaron que los muros de protección tendrán una dimensión de 1.200 metros y estarán ubicadas en la cota 415 metros sobre el nivel del mar. 


Estas obras forman parte de las soluciones a mediano plazo que fueron anunciadas por la Comisión Presidencial para la contingencia del Lago de Valencia, cuyo lapso de ejecución se estima sea en 18 meses aproximadamente.

Aunado a lo anterior, la Comisión Presidencial propuso como solución definitiva, la construcción de un sistema de trasvase entre el Lago de Valencia y el río Pao (estado Cojedes). El proyecto contempla la construcción de un túnel de 28 kilómetros y un sistema de compuertas que permita trasladar agua desde el lago hasta el río. La obra tiene un costo aproximado de 580 millones de dólares, no obstante es importante aclarar, que su costo definitivo se establecerá cuando concluya el desarrollo de la ingeniería básica del proyecto.

Según el Dr. en Ciencias del Suelo, Edgar Jaimes, “se deben coordinar acciones técnicas y científicas orientadas hacia un control más efectivo y eficiente de las causas que originan el conflicto en cuestión”. En el 2008, Jaimes publicó “Acciones para una solución integral de la problemática ambiental de la cuenca del Lago de Valencia”, documento en el que denuncia a las “poderosas mafias del acero y cemento que aún predominan en Aragua y Carabobo”, cuyas propuestas no atacan la raíz del problema. Para ese momento afirmó: “no me extrañaría que intente imponer un proyecto similar”.

Por su parte, el presidente de la Comisión de Ambiente de la Asamblea Nacional, Hiram Gaviria (UNT – Aragua), opinó que el muro de contención que elevaron los organismos responsables, “no ha sido suficiente, puesto que hay miles de familias en las zonas de la Punta y Mata Redonda que están en riesgo, y que están en presencia de una bomba de tiempo”.

Vialidad
El aumento del nivel normal del lago ha ocasionado la socavación de la base de la carretera Valencia-Güigüe generando la erosión del asfalto. Gastón Ceballos, director de Catastro de la Alcaldía de Carlos Arvelo, informó que dadas las fallas del viaducto La Cabrera, esta carretera está siendo utilizada como vía principal hacia Valencia, sin embargo, no se encuentra apta para cargas pesadas y un flujo continuo de vehículos.

El presidente del Colegio de Ingenieros del estado Carabobo, Franklin López, alertó que el crecimiento del nivel dellago de Valencia ha inundado la carretera Valencia-Güigüe y el viaducto La Cabrera, situación que podría comprometer la distribución de agua potable hacia el sur de Aragua, debido a que a un lado del puente (La Cabrera) está ubicada la tubería del Acueducto Regional del Centro que no fue diseñada para quedar sumergida y esto ocasionaría una fisura o la contaminación del agua.
Foto: Últimas Noticias
Asimismo, enumeró las vías e infraestructuras que están en peligro entre las que destacan: carretera de la Isla de la Culebra y Valencia-Güigüe; planta de tratamiento de Los Guayos, estación de bombeo Camburito, viaducto La Cabrera, tubería del Acueducto Regional del Centro y los urbanismos en el sur del municipio Girardot en Aragua.

Con respecto a la carretera Valencia-Güigüe, señaló que las autoridades nacionales y regionales deberían construir un paso temporal por el inminente cierre que tendrá esta vía. La situación afecta fundamentalmente a unas 190 mil personas de las parroquias Güigüe y Belén, sin contar con las que habitan en Central Tacarigua en el municipio Carlos Arvelo de Carabobo.

Servicios eléctricos
Foto: Reportero 24
A mediados del mes de octubre de 2012, las autoridades del sector efectuaron una reunión de emergencia con Corpoelec, alertándoles que los postes ubicados a lo largo de dos kilómetros y medio de la Carretera Güigüe-Valencia, que transmiten electricidad a Güigüe, están sumergidos en las aguas del lago, lo que podría originar un colapso de dichas estructuras y el sector quedaría sin luz. Precisaron que, “hay que hacerlo rápido y dejar sin energía a los postes que están en el agua”, tras asegurar que, si se caen, podrían explotar y generar situaciones que lamentar.

Por otro lado, habitantes de la zona han denunciado la presencia de grupos delictivos que se aprovechan del mal estado de las vías y la ausencia de alumbrado público para arremeter contra los conductores, quienes al detenerse para sobre pasar los embaches de la vía o arreglar sus automóviles son atacados por los ladrones.

Vivienda
Como es sabido, la cota de 413 metros sobre el nivel del mar del Lago de Valencia, ha ocasionado perjuicios en un gran número de viviendas. Esta situación causó daños en las comunidades de Brisas del Lago, San Vincente, Paraparal, Las Vegas, Cogollal y Raúl Leoni del estado Aragua, por lo cual en octubre del año pasado fue ordenado el traslado preventivo de más de ocho mil personas a diferentes refugios en unidades militares, así como a hoteles del estado Aragua.


Foto: Últimas Noticias
Sin embargo, en octubre de 2012, habitantes de las comunidades afectadas por la crecida del lago, al sur de Maracay, realizaron una marcha para protestar y exigir la indemnización inmediata de sus viviendas, alegando que preferían morir “con las botas puestas” antes de ser trasladados a hoteles o refugios. Los manifestantes aseguraron que son más de 4 mil familias que se encuentran aún en zona de riesgo, y que no saldrán de sus casas hasta que el Ejecutivo regional no les ofrezca la opción de una vivienda de iguales condiciones a la que están abandonando o la indemnización, como lo ordena la sentencia del Tribunal Supremo de Justicia.

Igualmente, señalaron que dentro de sus viviendas tienen las aguas del lago y cuando llueve la situación empeora, además manifestaron su preocupación por las enfermedades que se generan a causa de la contaminación pues aseguran que hay babas, sapos y culebras en la comunidad.

El primer mandatario anunció en esa fecha, que entregarían acerca de mil viviendas entre octubre y noviembre a los habitantes de Mata Redonda y La Punta, y otro número significativo a los habitantes de Carabobo. De igual forma, a través de la Misión Vivienda, se tiene prevista la construcción de dos mil casas que serán destinadas igualmente a los afectados del Lago de Valencia.

De acuerdo con fuentes oficiales, durante el 2012, alrededor de dos mil familias han recibido nuevas viviendas como parte de la respuesta del Estado la problemática existente. A su vez, el Ejecutivo Nacional transfirió 1.100.000.000 bolívares, con lo cual se adquirieron 2.450 viviendas del mercado primario y secundario. Actualmente, 980 viviendas están en fase de culminación y serán entregadas en 2013. Adicional a esto, los urbanismos de Arsenal y Guasimal, construidos por la Gran Misión Vivienda Venezuela en convenio con la República Popular China y Bielorrusia, fueron asignados para los damnificados.


El exgobernador del estado Aragua, Rafael Isea, destacó que en los refugios no quedan afectados de los años 2010 y 2011. “Todas las familias que están en refugios en este momento son afectados de 2012”, apuntó. “La problemática del lago de Valencia se ha abordado a través de la atención a las familias en el sitio de la afectación, el traslado a refugios y la atención en esos espacios, como lo establece la Ley de Refugios Dignos, y la entrega definitiva de viviendas nuevas”, precisó por último.
Foto: Reportero 24

A pesar de las declaraciones gubernamentales, los afectados aseveran que se mantendrán en el lugar hasta que reciban una respuesta gubernamental, puesto que para ellos no han sido suficientes las acciones del Gobierno; además que alegan no querer perder sus viviendas, puesto que las que le son asignadas no tienen el mismo nivel de sus antiguas casas.

Salud pública en riesgo
En el foro "La Calidad del Agua, Situación Actual Implicaciones en la Salud Pública", realizado en marzo de 2012 en el Colegio de Médicos de Carabobo, Manuel Pérez Rodríguez ingeniero sanitarista,  precisó que han aumentado los índices de las enfermedades epidemiológicas en los estados perjudicados por el Lago de Valencia, debido a la calidad del agua que suministra el Acueducto Regional del Centro.

Apuntó que los estados Carabobo y gran parte de Aragua no cuentan con agua potable, en vista de que la planta potabilizadora Alejo Zuloaga no se da abasto para purificar el vital líquido que viene de Pao-Cachinche, lo que genera que el recurso tenga altos porcentajes de químicos, afectando así a todas las personas y especialmente a los niños.

Conjuntamente, expresó que dentro de las principales enfermedades epidemiológicas están: casos de diarrea, amibiasis, un elevado nivel de conjuntivitis severa, inclusive hemorrágica; entre los padecimientos por  los altos índices de aluminio en el agua están, las alteraciones neurológicas, generando síndrome del “niño hiperquinético” y problemas de atención.

De acuerdo con reportes anteriores presentados por ambientalistas, los elementos presentes en el agua son aluminio, cadmio, bario, níquel, plomo y mercurio, entre otros. Razón por la cual, según sus investigaciones, se han incrementado las consultas de nefrología y de urología, en las que se ha notado un aumento de los casos de cáncer de vejiga y en la producción de cálculos renales.

Foto: Notitarde
 

Agregó que de la misma forma en que afecta a los habitantes de la región, los peces del lago también están contaminados, por lo que su consumo debería ser evitado. Igualmente, aclaró con especial énfasis, que algunas enfermedades toman entre 2 a 5 años para comenzar a presentar síntomas por estas causas.



Por otra parte, otro de los invitados al foro, el médico sanitarista y toxicólogo, José Trujillo explicó que durante el proceso de potabilización del agua se le agregó sulfato de aluminio, pero como los resultados no eran los esperados y el agua continuaba turbia, se aumentaron las cantidades de esta sustancia, que en estos altos niveles también se convierte en tóxica y nociva para la salud. “Por la misma contaminación del Pao Cachinche aparecieron anaerobios, es decir, bacterias que no necesitan oxígeno. También hay lemna allí. Eso ha hecho que aparezcan neurotixinas, nefrotoxinas y hepatotoxinas”, acotó.



Foto: Reportero 24
Trujillo considera que el proceso que realizan muchas personas de hervir el agua no es la salida, puesto que a pesar de contribuir con la eliminación de algunas bacterias, hongos y virus, los niveles de toxicidad no descienden por el hervor sino más bien los concentra aún más.



"Agua dudosa"
Desde siempre, las aguas del Lago de Valencia han sido catalogadas como no potabilizables, en tanto que no es posible su purificación por métodos convencionales como los utilizados en las plantas Alejo Zuloaga y Lucio Baldó Zoules, a las que llega el agua del lago.

La presencia de organoclorados, un compuesto químico orgánico que es empleado generalmente para pesticidas, no solo ha contaminado el agua, sino también la fauna propia del lago y sembradíos aledaños a la zona. El uso de estos químicos ha causado controversia alrededor del mundo debido a los efectos dañinos que tienen en el medio ambiente y en la salud de los seres vivos, pudiendo llegar a ser cancerígenos.

Foto: Reportero 24
La pobreza de zonas adyacentes al lago ha obligado a sus habitantes a consumir los pescados que allí se encuentran. Entre las especies más buscadas se encuentran la Tilapia, Guabina, Bupis y Petania. Yuli Ramírez, vecino del sector Lomas Lindas declara al respecto: “Cuando no hay qué comer uno opta por el pescado del lago". Mientras que José Padrón, residente de la zona El Bosque, asegura: “A mí todavía no me ha pasado nada, llevo años comiendo del lago y estoy entero”.

Y no solo es para consumo personal. Existen puestos de vendedores ambulantes que reciben este pescado como mercancía más barata. A pesar del estricto control de las autoridades hacia estos puestos, en ocasiones algunos vendedores se trasladan hasta Aragua, Valencia o Caracas y los venden a negocios de comida. Así lo reseñó uno de los habitantes del sector. Es una actividad clandestina por lo que la información es escasa.
Foto: Reportero 24

El trasvase no es la solución
En octubre de 2012, la Comisión del Ambiente de la Asamblea Nacional realizó un recorrido por las zonas afectadas por el Lago de Valencia y determinó que una de las soluciones  convenientes sería la construcción de un trasvase que permita controlar los niveles de la cuenca mediante un sistema de compuertas.

Sin embargo, tal y como señaló el ingeniero y experto ambiental, Rafael Dautant, el trasvase no resuelve el problema, ya que se debe incluir el saneamiento del cuerpo de agua. De hecho, el trasvase realizado en 2007 agravó la situación precisamente por la falta de desinfección, puesto que el agua que se extraía se mezclaba con los efluentes residuales de otras plantas de tratamiento como La Mariposa y Los Guayos.  Igualmente, sostiene que se debe minimizar la dosis de cloro y sulfato de aluminio que se emplean en las plantas purificadoras para disminuir los riesgos a la salud.

Recursos destinados
Tomando como referencia la memoria y cuenta del año 2007 del Ministerio del Poder Popular para el Ambiente, en su apartado de “Proyectos administrados en el ejercicio 2007”, se tiene que durante ese año, el ente aprobó y recibió la cantidad de 91 millardos de bolívares para la ejecución del saneamiento y control del nivel agua en Lago de Valencia. Además, se destinó la cantidad de más de 50 millardos para el saneamiento ambiental e integral del lago.
Incrementan tamaño del muro la punta y mata redonda en altura, Lago de Valencia/ Laudelyn Sequera
Foto: El Nacional/Laudelyn Sequera
Para el 2008, el organismo recibió la cantidad de más de 23 millardos de bolívares para continuar las labores de saneamiento y control del Lago de Valencia.  Igualmente, ocurrió en el 2009, año en el que se destinaron más de 414 millones de bolívares para el control del nivel del lago, mediante la culminación del trasvase Taiguaiguay-Tucutunemo.

En la memoria y cuenta de 2010, el Ministerio del Ambiente refleja que continuó el proyecto de saneamiento del lago al invertir más 30 millones de bolívares en ello. No obstante, es hasta este año que hizo pública su memoria y cuenta.

Durante una sesión ordinaria de la Asamblea realizada en octubre de 2012, se conoció la aprobación 150 millones de bolívares al Ministerio del Interior y Justicia, el cual transferiría ese monto a la gobernación de Aragua, con el fin de ejecutar la construcción de muros compactos cercanos al río Madre Vieja, río que abarca los sectores avenida Fuerza Aérea y La Punta.

Hasta la fecha, este es el último aporte que se ha realizado para atender la problemática del Lago de Valencia, vigente por más de veinte años, de acuerdo con lo reseñado en la exposición de motivos de la “Ley para el aprovechamiento sustentable de las aguas de la región hidrográfica del Lago de Valencia”, la cual expone las primeras iniciativas para atender la problemática del lago en 1988, año en el que se elaboró el “Programa integral de saneamiento ambiental del Lago de Valencia”.

Dicho documento comprendía la ejecución de varias soluciones que debían llevarse  a cabo en un plazo de 25 a 30 años. El Ejecutivo recibió 50 millones de dólares financiados desde el exterior. Sin embargo, como se afirma en el escrito, a principios del segundo milenio “las obras fueron injustificadamente paralizadas”, sin registro de mayores aportes en ningún documento oficial hasta los publicados por el Ministerio del Ambiente en el 2007. 

El lago de Valencia, una bomba de tiempo


El nivel del agua aumentó más de un metro en un año

El lago de Valencia, una bomba de tiempo
De acuerdo con estudios efectuados por la Comisión de Control del Nivel del Lago de Valencia y Saneamiento del Colegio de Ingenieros de Carabobo, se puede afirmar que el próximo año la carretera Güigüe-Valencia quedará sumergida bajo las aguas. Este año dos tramos de esta vía cedieron frente al oleaje.

Astrid Estrada, Rosiry Flores, Rosángel Quiroz y Manuel Vargas
El lago de Valencia o conocido también como lago de Tacarigua es una cuenca endorreica, es decir, no tiene salida al mar y se encuentra ubicado entre los estados Carabobo y Aragua, a los cuales  surte de agua. Tiene una extensión de 344 kilómetros cuadrados. Fue descubierto el 24 de diciembre de 1547, y fue utilizado por los conquistadores por sus fructíferas tierras, y además, fue empleado para el incremento de la producción agrícola. Para aquel entonces, sus aguas fueron descritas como aguas limpias donde la actividad pesquera se daba constantemente.

Sin embargo, con el pasar de los años, y el crecimiento constante de las entidades el lago de Valencia dejó de ser lo que era antes, ya que poco a poco ha ido “creciendo su contaminación por las grandes descargas de nitrógeno, fósforo y descargas industriales”, aseguró la bióloga Yilda Paredes, trabajadora de Hidrológica del Centro (Hidrocentro), y miembro de la Fundación Ambiental Alejandro Humboldt. Igualmente, indicó que ahora también tiene la problemática del aumento de aguas servidas porque todas se dirigen al lago de Valencia.

De solución a adorno

Para entender la problemática que viven los habitantes de Valencia hay que conocer cómo se realiza la “curación” del agua que se distribuye a los hogares valencianos. Existen plantas potabilizadoras y la de tratamiento. Las potabilizadoras curan el agua provenientes de ríos y las de tratamiento trabajan las aguas negras. Según datos de la página web: www.aguasdevalencia.es el proceso de potabilización del agua requiere unos pasos necesarios.

Cortesía AVNPara comenzar, se realiza el proceso de la coagulación en el cual de desestabilizan la carga de la partículas presentes en el agua. En segundo lugar, la floculación permite aplicar sustancias químicas que permitan la  aglutinación de sustancias disueltas para el proceso de filtración. En la etapa de sedimentación las partículas sólidas se separan y se dirigen hacia el fondo gracias a la acción de la gravedad. Como el agua sedimentada puede conservar residuos sólidos, estos son absorbidos en el lecho de arena del filtro, en el proceso de filtración. Para finalizar, se procede a desinfectar el agua con la aplicación de cloro. Luego de estos procesos se realizan las pruebas pertinentes para evaluar si el agua cumple con las medidas sanitarias para ser consumida por los humanos.

La planta potabilizadora que se encarga de realizar estos procesos con el agua proveniente del lago de Valencia es la planta Alejo Zuloaga, construida en el año 1960. El agua que llega a esta instalación proviene del embalse Pao Cachinche. Cabe destacar, que a pesar de que el lago esté contaminado con aguas servidas, y otros componentes químicos provenientes de las industrias, esta no es tratada, es decir, no existe alguna planta de tratamiento para “curar” el agua que consumen los valencianos.

El agua tiene sus normas

El Ministerio del Ambiente presenta las Normas deControl de Calidad del Agua, creadas en 1996 y en esta se especifica que existe una clasificación para las aguas en Venezuela. Según su uso son las siguientes:

·     Sub-Tipo 1A: aguas que pueden ser acondicionadas con la adición de desinfectantes.

·    Sub-Tipo 1B: aguas que pueden ser condicionadas por medio de tratamientos convencionales de coagulación floculación, sedimentación, filtración y coloración.

·   Sub-Tipo 1C: aguas que deben ser sometidas al almacenamiento antes de ser potabilizadas por procesos convencionales, o potabilizados directamente por procesos no convencionales.

La planta Alejo Zuloaga fue construida para tratar aguas de tipo 1B. Sin embargo, “con la influencia de diversas actividades industriales se incrementan las concentraciones de microrganismos en el agua llamados cianobacterias, las cuales son algas verdeazules o algas verdeazuladas que al estar en contacto con el cloro liberan cianotoxinas que afectan la salud de los ciudadanos”, asegura la bióloga, Yilda Paredes.

Por otra parte, en reiteradas ocasiones se ha denunciado que el agua que llega a los hogares de más de tres millones de personas en el centro del país presente altos niveles de cloro y aluminio, siendo esto perjudicial para la salud, pues son superiores a los estándares de salud permitidos. El diputado de la Asamblea Nacional por el estado Carabobo Miguel Cocchiola, presentó en el año 2012 un informe detallado sobre los altos niveles de contaminación que presenta el embalse Pao Cachinche y la planta Alejo Zuloaga.

La preocupación de los habitantes

No solo el agua contaminada que llega a los hogares de los valencianos causa preocupación. Muchos habitantes se ven afectados por las inundaciones debido al alto alcance que tiene el lago. Se estima que la cota del lago está en 413,4 metros sobre el nivel del mar, pero la recomendación de la Comisión de Control del Nivel del Lago de Valencia y Saneamiento del Colegiode Ingenieros de Carabobo es que se baje hasta 408 metros sobre el nivel del mar.

Una de las víctimas y habitante de la comunidad Las Tamitas que se encuentra a orillas de la Carretera Nacional Güigüe-Belén, Yilsis Estrada, comentó con preocupación la situación por la cual está pasando: "Si el agua se consume mi casa, pasaré a ser otra damnificada porque no tengo a dónde ir". Estrada cuenta que cuando ve hacia el lago desde el patio de su casa piensa que ya falta poco para que el agua llegue a su casa y ruega que cuando eso ocurra la junta comunal se apiade y le consiga una casa a ella y a su familia, quienes también se encuentran en zona de alto riesgo. “Ojalá que el agua no nos llegue hasta arriba porque se pierde todo el terreno fértil", afirmó.

Por otro parte, el exministro del Poder Popular para el Ambiente, Alejandro Hitcher, declaró que el lago de Valencia está saneado y que se le garantiza a la población agua potable. Aseguró que desde el 2005 el agua del lago está tratada y depurada en un 80%, aproximadamente. Contrariamente, Nizar Richani, miembro de la comisión técnica, aseguró que el problema del lago de Valencia es uno de los más alarmantes en Venezuela, debido a que los ojos del mundo se han volcado a los estados Aragua y Carabobo. Asimismo, las denuncias de los habitantes y de los expertos ambientales indican que el vital líquido llega a los hogares contaminado, provocando enfermedades en las personas.

Es necesaria la intervención por parte de las autoridades para resolver lo más pronto posible este problema que aqueja a millones de personas. Se presume que de no tomar cartas en el asunto, la mayor parte del territorio aledaño al estado Carabobo podría verse afectado por la contaminación del agua y las  inundaciones. Las industrias aumentarán su capacidad de producción, la población seguirá creciendo y si no se toman medidas que permitan la concientización con respecto al problema del lago de Valencia la contaminación hará estragos en gran parte del país.